Nuestra historia se remonta al año 1968, cuando Mario Mascarós, abre un pequeño obrador en el que elabora y fabrica artesanalmente embutidos.
Con el buen trato y el saber hacer, se gana la confianza de la gente, y con los clientes satisfechos, en 1985, ampliamos el negocio y nos trasladamos a la calle de Pals, 92, donde actualmente tenemos el obrador y la tienda .
Las instalaciones amplias y modernas hace que podamos seguir ofreciendo la misma calidad de siempre, y nos permite innovar y adaptarnos a los nuevos tiempos.
Ahora, con la segunda generación de artesanos al frente del negocio, seguimos elaborando a diario nuestros productos y somos fieles al lema de que “la tradición y la innovación no están reñidas”.
Trabajamos todos los días para ofrecer a nuestros clientes un trato de calidad y la mejor selección de productos de proximidad. Su felicidad es nuestra prioridad.
Nos gusta, nos apasiona, disfrutamos de nuestro trabajo y así lo demuestran nuestros 52 años de dedicación.
Nuestros productos frescos están elaborados con ingredientes naturales, como antes, con los mejores conservantes naturales que existen, sal y pimienta.
Nuestros clientes nos avalan día a día y obtienen su reconocimiento y gratificación.
Durante más de 50 años que llevamos trabajando en este oficio nunca hemos dejado de seguir la tradición familiar que es la que nos ha llevado a donde estamos ahora.
Escogemos la mejor carne fresca de los proveedores por nuestros clientes.
Elegimos la mejor y más fresca materia prima para nuestras elaboraciones. Elaboramos todos nuestros embutidos frescos y curados con tripas naturales de cerdo.
Rosa Alsina, clienta desde los inicios